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martes, 5 de junio de 2012

La búsqueda de nuestra propia realidad




Vamos a platicar un poco esta noche, sobre los asuntos que más nos interesan y por los cuales nosotros nos hallamos aquí.
Hermanos: ciertamente, lo fundamental en la vida es llegar a tener realidad. En nombre de la Verdad he de decir que todavía el humanoide es algo no logrado. Si observamos las especies inferiores que habitan sobre la faz de la Tierra -los animales unicerebrados y bicerebrados-, podemos evidenciar, por sí mismos, ya nacen completos. Un caballo, es completo; una vaca, da la leche y nace completa, pero nosotros nacemos incompletos.
Nuestro cuerpo se forma dentro del vientre materno, allí se gesta y luego nace, crece, se desarrolla; la energía creadora lo hace surgir a la existencia. En su proceso de desarrollo, dentro del vientre materno, vemos como se van formando los diversos órganos, pero al nacer todavía no está completo; ni siquiera la fontanela frontal del recién nacido se encuentra cerrada. Eso que las gentes llaman aquí "la mollera", o "mollerita" del recién nacido, está sin cerrar. Si añadimos, a eso su condición en que se encuentra, veremos que no es completo.
Ciertamente y en nombre de la verdad -y así lo reconocen los profesores de la Universidad de Medicina-, el animal intelectual -dicen- es un "mamífero racional". Y es verdad: no está completo. El germen que se desarrolló entre el vientre materno, por el hecho de haber nacido, no quiere decir que ya se ha completado la criatura. El desarrollo de la criatura prosigue en su sentido ordinario, como humanoide hasta los 21 años. Ahora comprenderán porqué es peligroso, realmente, que un adolescente tenga relación sexual: el adolescente no ha completado su desarrollo, y no lo completa sino hasta los 21 años.
La energía creadora que lo hizo surgir a la existencia, esa energía que provocó la concepción del feto dentro del claustro materno, que lo trajo a la vida, esa misma energía tiene que desarrollarlo; pero sólo a los 21 años el adolescente ha llegado a su completo desarrollo como humanoide. Pero eso no quiere decir que realmente, por tal motivo, su desarrollo total esté ya completo. No, como humanoide se ha desarrollado, mas no como Hombre; el Hombre debe ser hecho, debe ser creado. Nosotros somos humanoides, pero no Hombres; el Hombre debe formarse dentro del humanoide, como la mariposa dentro de la crisálida. En los tiempos antiguos, todo esto se entendía, todo esto se sabía.
Hay algo muy bello que tenemos en nuestro interior, me refiero a la Conciencia, me refiero a la Esencia, a eso que se llama "Alma". Originalmente la Conciencia, o el Alma, o como ustedes quieran denominarla, vino de la Vía Láctea, hace muchos años, millones de años. La Esencia de cada uno de los aquí presentes, vino de la Vía Láctea, y en la Vía Láctea resonará con la armonía del Universo. Posteriormente, pasó el disco solar, y prosiguiendo por entre los planetas del Sistema, llegó aquí al mundo, se desarrolló en el mineral, continuó en el vegetal, prosiguió en el animal y al fin se reincorporó en un organismo humano, o de humanoide. Pero la Esencia, desafortunadamente, debido a nuestros errores, quedó envuelta en una serie de elementos indeseables.
La Esencia es la Conciencia, y está envuelta o embotellada entre un cúmulo de elementos indeseables. Es necesario quebrantar tales elementos, para que la Esencia quede despierta. Una Esencia despierta, una Conciencia despierta, tiene acceso a los mundos superiores de eternidad; una Conciencia despierta puede ver, tocar o palpar las grandes realidades del Mundo del Espíritu Puro; una Conciencia despierta puede dirigir todas las circunstancias adversas de la vida; una Conciencia despierta no es víctima jamás de las circunstancias: puede dirigirlas a voluntad, puede originar nuevas circunstancias. Pero, para que la Conciencia despierte, los elementos indeseables que llevamos en nuestro interior deben ser destruidos. Esos elementos son: la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula, etc. Es necesario eliminar tales elementos y en vez de eso crear algo diferente.
Esos elementos indeseables que llevamos en nuestro interior, son una creación falsa, una falsa creación, y debe ser destruida.
Cada uno de nosotros carga en su interior una falsa creación. Necesitamos hacer una creación nueva dentro de nosotros mismos, y esto solamente es posible destruyendo nuestros defectos psicológicos, acabando con todos esos errores que llevamos en lo más profundo de nosotros mismos, acabar esos errores, acabar esos defectos, crear algo nuevo en nosotros.
¡Es posible crear algo nuevo, es posible crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser! Si cada humanoide aprovechara esa energía creadora que lo trajo a la existencia -esa energía mediante la cual pudo llegar a tener un cuerpo de carne y hueso-, si llegara a la edad de los 21 años, y en vez de despilfarrar esa energía la aprovechara para crear sus Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, la Esencia quedaría vestida con esos Cuerpos, esa sería una creación nueva. Más vale hacer una creación nueva, que continuar con esa creación vieja que tenemos.
La creación vieja que llevamos en nuestro interior -repito-, está constituida por los agregados psíquicos y esos agregados son nuestros defectos.
Tenemos innumerables defectos. Realmente, aunque poseyéramos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no acabaríamos de enumerarlos a todos cabalmente. Eliminar tales defectos, tales agregados, es lo indicado. Y en vez de esos agregados -que parecen un verdadero enjambre de demonios en nuestra psiquis, en nuestro interior-, crear -repito-, los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Estos se crean con la misma fuerza con la que nuestro cuerpo físico fue creado, con la misma fuerza con la que se desarrolló entre el vientre materno, con la misma fuerza que lo hizo crecer desde niño, hasta la edad de los 21 años. Tal fuerza se llama "sexual", es la energía del sexo.
Así pues, en los tiempos antiguos las gentes eran más sabias. En la Lemuria se vivía de 12 a 15 siglos. Había, en aquella época, tiempo suficiente para que la Esencia pudiera vestirse con los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Los Lemures, después de la edad de los 21 años, en vez de despilfarrar la energía creadora, la transmutaban; con esa energía creaban los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Y si demoraban en casarse muchos siglos, no importaba, porque vivían de 12 a 15 siglos. De manera que siempre, a la larga, podían darse el lujo de fabricar, mediante esa la fuerza sexual, los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
Hoy en día, la vida es bien breve. A los 21 años comienza la juventud; antes de los 21 años, está la adolescencia y la primera y la segunda infancia. Desgraciadamente, los adolescentes ya gastan esa energía, sin haber terminado ni siquiera su desarrollo como humanoides. Si los adolescentes, en vez de despilfarrar esa energía la ahorraran, y al llegar a los 21 años la aprovecharan inteligentemente para crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, tendríamos una cosecha de Maestros. Desgraciadamente, al llegar a la adolescencia, a la juventud, viene el despilfarro de la energía creadora, vienen los abusos sexuales, etc.
Hoy en día estamos "de afán", ya no se vive de doce a quince siglos. Hoy en día, hay que crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser antes de que llegue vejez, porque si llegamos a viejos y no hemos creado esos Cuerpos, tendremos que desencarnar habiendo perdido el tiempo; nos encontraremos en el Mundo Astral entonces, convertidos en algo que no tiene ningún valor, puesto que, ¿qué es la muerte? La muerte es una resta de quebrados. Cuando llega la hora de la muerte ¿qué es lo que continúa en el "más allá"? Los "valores". Ustedes saben que si hacemos una resta de quebrados, eso es lo que queda: los valores. Y la muerte es una resta de quebrados y lo que continúa son los valores.
Pero, ¿qué valores son esos? Valores positivos y valores negativos: los "yoes" del bien y los "yoes" del mal, los "yoes" de nuestros defectos. Todos esos son "yoes".
¿Qué es el Ego, pues? Una suma de "yoes". Y esos "yoes", ¿qué son? Elementos indeseables, subjetivos. No todos los "yoes" son malos; los hay buenos, pero no saben hacer el bien. Hacen el bien cuando no se debe hacer; los "yoes" del bien, no saben hacer el bien. Ustedes saben, por ejemplo, que el agua dentro del lavamanos, es útil; ustedes saben muy bien que el fuego, en la cocina, es bueno. Pero si el agua, por ejemplo, se sale del lavamanos e inunda la casa, será mala. Si el fuego se sale de la cocina y quema las cortinas de la sala, será malo. Así, "bueno" es lo que está en su lugar; "malo", lo que está fuera de lugar.
Los "yoes" buenos que tenemos dentro, no saben hacer el bien, hacen el bien cuando no se debe hacer. No lo saben hacer, y si lo hacen, lo hacen mal. Por eso es que es necesario acabar con los "yoes" del bien y acabar con los "yoes" del mal; empuñar la espada de la Justicia Cósmica, pasar más allá del bien y del mal. Eliminar -digo- la creación equivocada que todos llevamos dentro, hacer una creación nueva. Eso es im-por-tan-tí-si-mo.
¿Cómo haremos esa creación nueva? Pues sencillamente, transmutando la energía creadora. En vez de andar en lascivias, en fornicaciones, aprovechar esa energía que puso nuestro cuerpo en la existencia, esa energía maravillosa que nos hizo crecer. Utilizarla sabiamente, para crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
Si no hiciéramos el trabajo, si no acabáramos con esa creación equivocada que tenemos dentro -la de los "yoes"-, pues eso es lo único que continuará allá en la Eternidad: ese montón de diablos. Pero si nosotros creamos los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser y eliminamos nuestros defectos psicológicos, recibiremos los principios anímicos y espirituales y nos convertiremos en hombres de verdad, en hombres reales.
Con la energía sexual, se pueden hacer maravillas. Si transmutamos la energía sexual, con ella podemos crear el Cuerpo Astral. Uno sabe que tiene Cuerpo Astral cuando puede usarlo, cuando puede viajar con él. Uno sabe que tiene un Cuerpo Astral cuando puede usarlo, como las manos o como los pies. Ese Cuerpo Astral está sometido a 24 leyes, es un organismo maravilloso. Raras son las personas que nacen con un Cuerpo Astral; no es un implemento necesario para la vida, pero uno puede crearlo, puede fabricarlo. Quien se dé ese lujo, después de muerto se encontrará con que tiene una verdadera Personalidad Astral, se encontrará con que continúa vivo en esa Región de los Muertos.
El Cuerpo Mental es el Cuerpo de la Razón Objetiva. Hay dos tipos de Razón, mis queridos hermanos. La primera es la razón subjetiva. Ella se fundamenta en las percepciones sensoriales externas con los datos de los sentidos, elabora conceptos de contenido y así funciona: no puede saber nada de lo Real, de la Verdad, del Ser, de Dios, porque sus procesos razonativos se basan en los datos de los cinco sentidos, y nada más. Por eso Don Enmanuel Kant, el gran filósofo de Koenisberg, en la "Crítica de la Razón Pura" demostró que la razón subjetiva -la razón esta, común y corriente, que poseemos todos-, nunca puede saber nada de la Verdad, de lo Real.
Pero hay otra Razón que bien vale la pena desarrollar en nosotros; me refiero, en forma clara, a la Razón Objetiva. La Razón Objetiva se tiene cuando se tiene un Cuerpo Mental, individual, y ese Cuerpo Mental hay que fabricarlo y se fabrica con la energía sexual, mediante la transmutación de la energía creadora.
Quien posea ese Cuerpo Mental, tendrá Razón Objetiva. La Razón Objetiva se fundamenta en los datos de la Conciencia, funciona con los datos que aporta la Conciencia. Hombres de Razón Objetiva, son los sabios verdaderos, los iluminados. Uno sabe que posee un Cuerpo Mental, individual, cuando es capaz de recibir la sabiduría divina directamente, cuando es capaz de pensar sin necesidad de los informes de los cinco sentidos.
Y hablando de la voluntad, ¿qué diremos? Las gentes comunes y corrientes no tienen una voluntad definida. Como quiera que tenemos dentro una creación equivocada, defectos personificados por tales y cuales "yoes", obviamente cada uno de esos "yoes", cada uno de esos demonios pensantes que llevamos en nuestro interior, posee su voluntad propia. Así pues, tenemos muchas voluntades, no una sola voluntad. Necesitamos crear el Cuerpo de la Voluntad Consciente, para poder dirigir nuestros actos. Quien se dé el lujo de crear el Cuerpo de la Voluntad Consciente, podrá originar nuevas circunstancias, no será víctima de las circunstancias. Nosotros necesitamos crear ese Cuerpo, el Cuerpo Causal, como se le llama también. Quien se dé el lujo de crearlo, obviamente se convierte en un Maestro.
Un hombre con los Cuerpos Físico, Astral, Mental y Causal, es un Hombre ya desarrollado. Los animales nacen completos, pero el humanoide nace incompleto: necesita desarrollarse, completarse, mediante trabajos conscientes y padecimientos voluntarios. Necesita transmutar la energía creadora, para crear los Cuerpos Astral, Mental y Causal, y recibir los Principios Anímicos y Espirituales, así se convierte en Hombre; necesita eliminar la creación equivocada que lleva dentro, constituida por el "yo pluralizado", multitud de demonios, personificando errores, y que todo ser humano lleva en su interior.
Así pues, hay que desarrollar al Hombre dentro de nosotros mismos; hay que crear al Hombre, necesitamos de la disponibilidad al Hombre, crearlo es indispensable.
El Cuerpo Astral tiene sus leyes: está gobernado por 24 leyes. El Cuerpo Mental también es un organismo maravilloso, dirigido por 12 leyes, y el Causal está gobernado por 6 leyes. El Cuerpo Astral tiene su anatomía, su fisiología, su Psicología. Existe un procedimiento secreto que permite, al Adepto que desencarna, continuar viviendo aquí en el mundo físico con el Cuerpo Astral. Se puede materializar, tal Cuerpo, y vivir físicamente, convivir físicamente con las gentes, durante un año después de muerto. Es un organismo completo; debe alimentarse también, y se alimenta cuando nosotros aprendemos a transformar las impresiones diversas de la vida, cuando aprendemos a transformarlas mediante una clave muy sencilla, que consiste en aprender a recibir con agrado las manifestaciones desagradables de nuestros semejantes. Quien haga esto, con tales impresiones transformadas podrá alimentar al Cuerpo Astral, para que se desarrolle plenamente.
Yo quiero que ustedes tengan un Cuerpo Astral y que puedan relacionarse en todos los ámbitos del Universo; que puedan, con ese Cuerpo, viajar a cualquier lugar de la Tierra; que puedan asistir, con ese Cuerpo, a la gran Logia Blanca. Yo quiero que ustedes tengan un Cuerpo Mental, para que ustedes aprendan a recibir el conocimiento de su propio Ser, en forma directa; para que no dependan más de los cinco sentidos, para que puedan experimentar la Verdad. Yo quiero que ustedes tengan un Cuerpo de la Voluntad Consciente, para que no sean víctimas de las circunstancias, para que puedan originar nuevas circunstancias.
Hay necesidad de hacer una creación nueva dentro de nosotros mismos, es indispensable crear al Hombre dentro de sí mismos, pero también se hace indispensable eliminar la creación equivocada que llevamos en nuestro interior: la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula. Todos esos defectos están personificados por demonios vivientes. En el Egipto antiguo, a tales demonios se les denominaban "Demonios rojos de Seth". Así pues, debemos acabar con esos "Demonios rojos" para libertar el Alma, para libertar la Conciencia, y en vez de esa creación equivocada, fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
Hay que hacer la Gran Obra, pero hacerla con amor. Y después de recibir este conocimiento, hay que compartirlo con nuestros semejantes, llevar la enseñanza a todos los rincones del mundo, fundar por donde quiera grupos de gentes que estén, en verdad, dispuestas a estudiar todo el Cuerpo de Doctrina.
Es necesario que ustedes comprendan que el Sol está haciendo un gran ensayo: el Sol quiere crear Hombres. Durante la época de Abraham, hubo bastantes creaciones de Hombres; en los primeros ocho siglos del cristianismo también hubo bastantes Hombres que fueron creados; en la Edad Media, unos cuantos fueron creados, pero en esta época las creaciones han sido muy pobres.
El Sol está haciendo un ensayo, pero como quiera que las creaciones han sido muy pocas, va a destruir esta Raza y la va a destruir dentro de poco con un gran cataclismo. Es bueno que ustedes sepan que una Raza no dura más que lo que dura un año sideral. Así como la Tierra tiene su año, que consiste en la vuelta de la Tierra alrededor del Sol, en 365 días y algunas fracciones, con minutos y segundos, así también existe un año sideral. Y es que nuestro Sistema Solar, junto con nuestra Tierra, viaja alrededor del Cinturón Zodiacal; ese viaje equivale a unos 25.968 años, que es el tiempo que dura una Raza. Nuestra Raza empezó después del Diluvio Universal; entonces se inició un viaje que comenzó en el signo del Aguador, pero el viaje está concluyendo porque ya el Sistema Solar regresó, otra vez, al signo del Aguador. Durante el trayecto, los polos de la Tierra se van desviando, y ya sabemos que, en estos momentos, el polo geográfico no coincide con el polo magnético. En estos instantes, si un avión viaja hacia el polo, dirigido por la aguja magnética, al descender sobre lo que se considera exactamente el polo, nos hallaremos con que ya no está el polo en ese lugar porque ya no coincide el polo magnético con el polo geográfico: Los polos se están desviando hacia el Ecuador. A ello se deben los cambios en los climas, las alteraciones en la primavera, las alteraciones en el verano, etc., y pronto los ejes de la Tierra se habrán revolucionado.
Añádese, a ese acontecimiento insólito, la venida de "Hercóbulus": un gigantesco monstruo que viene a devorarse la Tierra. Está ya a la vista de todos los telescopios del mundo, forma parte de un sistema solar muy lejano, que se llama "Sistema Solar de Tylo".
Hercóbulus es seis veces más grande que Júpiter y pasa por un ángulo del Sistema Solar. Cuando esto sea, se precipitará la revolución de los ejes de la Tierra y el fuego de los volcanes, atraído por la fuerza de gravedad de Hercóbulus, incendiará al mundo y el agua completará la tragedia: los mares cambiarán sus lechos, y estas tierras sobre las cuales nosotros estamos viviendo, quedarán en el fondo de los mares.
El viaje está concluyendo; solamente faltan unos pocos años, verdaderamente, para que el viaje llegue a su final. Y es bueno que ustedes entiendan eso: que el viaje está concluyendo y que una Raza no dura más que lo que dura un año sideral.
Ahora bien, así como la Tierra tiene sus cuatro estaciones -primavera, verano, otoño e invierno-, así también el año sideral tiene cuatro estaciones: primavera, la Edad de Oro; verano, la Edad de Plata; otoño, la Edad de Cobre; invierno, la Edad de Hierro. En estos instantes, estamos en la Edad de Hierro, en el invierno. La humanidad ha llegado al colmo de la perversidad y las creaciones humanas son pocas, han sido pocos los éxitos en el tubo de ensayos de la Naturaleza. La gente ha perdido todo interés por la Inteligencia Solar y cuando la gente pierde todo interés por la Inteligencia Solar, el Sol también pierde interés por la gente y se da el lujo de crear una nueva Raza, para el experimento en el laboratorio de la Naturaleza.
El Sol quiere crear hombres, pero no es posible hacer esa creación si nosotros no cooperamos con el Sol. Dentro de nosotros están los gérmenes de los Cuerpos Astral, Mental y Causal, que si se desarrollan, nos convertimos en hombres. Pero es necesario que se desarrollen; no pueden desarrollarse si nosotros no cooperamos con el Sol. Necesitamos cooperar con el Sol, mis estimables hermanos, si es que queremos el desarrollo de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
Es necesario entender la necesidad de cooperar; pero voy a concretar, en forma práctica lo que estoy diciendo. ¿Qué son los "yoes"? Entidades psicológicas que viven en el fondo de nosotros mismos. Los hay buenos, los hay malos; los hay útiles, los hay inútiles, pero son subjetivos e inhumanos, nuestra Conciencia está embotellada entre esos "yoes". Necesitamos pulverizarlos, reducirlos a cenizas, y eso es posible si nosotros nos encontramos siempre en estado de alerta percepción, alerta novedad. Es en el terreno de la vida práctica donde debemos auto-descubrirnos, porque en relación con aquellos que nos rodean, los defectos que llevamos escondidos afloran, y si estamos alertas, los vemos. Defecto descubierto, es un "yo" descubierto, un "yo" que tiene mente para pensar, que tiene voluntad, que tiene deseos, es una entidad viviente que vive en nosotros, diabólica. Si nosotros nos proponemos destruirla, la destruimos. Lo primero que interesa es descubrir, para luego desintegrar.
Observación, es indispensable: observar nuestros propios defectos psicológicos, y después enjuiciarlos y por último desintegrarlos. A los espías, en la guerra, primero se les observa, segundo se les enjuicia y tercero se les fusila; eso tenemos que hacer con los "yoes". Si un pensamiento de ira nos asalta, es un "yo" que debemos primero observar, luego enjuiciar y tercero desintegrar. Y no es posible desintegrar, ningún defecto psicológico, con la mente. La mente, por si sola, puede rotular a cualquier defecto con cualquier nombre que quiera, pasarlo de un nivel a otro, esconderlo de sí misma y de los demás, pero no acabarlo, no aniquilarlo. Se necesita de un poder que sea superior a la mente. Afortunadamente, ese poder existe. Quiero referirme en forma enfática, al poder del Kundalini. Mediante la Divina Madre Kundalini, podemos nosotros pulverizar cualquier defecto. Kundalini es Tonantzin, Kundalini es Isis, Kundalini es Ram-Io; Kundalini es, también, Diana Cazadora, y es también Adonía, y es Insoberta, y es Rea, y es Cibeles, y es María: una parte de nuestro propio Ser, pero derivado. Si rogamos a Ella, a esa parte de nuestro propio Ser, y le suplicamos de corazón que desintegre el "yo" que nosotros hayamos entendido, que hayamos comprendido, Ella así lo hará, lo pulverizará, lo desintegrará. Y al fin, con ese procedimiento, podremos ir desintegrando, acabando con todos los "yoes" que tenemos en nuestro interior, y un día la Esencia estará libre.
Así pues, eliminar esa creación equivocada, es necesario para hacer dentro de nosotros una creación nueva: crear los Cuerpos de Oro para el Cristo Intimo. Levantar el Templo del Señor dentro de nosotros mismos -es un Templo de Oro Puro-, y ese Templo estará formado por los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, y esos Cuerpos se formarán transmutando la energía creadora.
Todo eso se lo enseñaremos en nuestras obras, todo el esoterismo. Les enseñaremos como transmutar esa poderosa energía, para poder crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
En mis libros, he escrito lo que es esa Ciencia. Existe "El Matrimonio Perfecto", existe "El Misterio del Aureo Florecer", existe "La Doctrina Secreta de Anawak". En esos libros se encuentra la clave para transmutar la energía creadora y crear mediante ella los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser y convertirse en Hombres.
Así pues, eliminar lo inhumano, es necesario, y crear dentro de nosotros lo humano, es inaplazable, impostergable. Sacrificio por la humanidad, es el tercer factor. Claro, si amamos de verdad a los seres humanos, levantaremos la antorcha bien en alto, para mostrar el camino a otros.
Hoy en día, así como estamos, no somos sino sencillamente humanoides, desgraciadamente. Ha llegado la hora de crear al Hombre, de que surja el Hombre, de que aparezca el Hombre. Las gentes se siguen creyendo Hombres, pero el Hombre es el rey de la creación. ¿Cuál puede gobernarse a sí mismo? Y si no somos capaces de gobernarnos a sí mismos, ¿cómo podríamos gobernar el Universo? Y si el Hombre es el rey del Universo, ¿entonces no resultaría acaso contradictorio decir que todos los que poblamos la Tierra somos Hombres? Si eso fuera cierto, seríamos todos reyes de la creación, amos del Universo, y hasta ahora no somos ni siquiera amos de sí mismos: somos víctimas de las circunstancias, víctimas de nuestros propios errores.
Hay necesidad de destruir esa creación equivocada que llevamos en nuestro interior y hacer una creación nueva. Bello es poseer un Cuerpo Astral, para explorar todos los rincones del Universo; bello es poseer una mente que pueda funcionar con los datos exclusivos de la Conciencia; bello es poseer un Cuerpo de la Voluntad, una Voluntad Individual que le permita, a uno, gobernar todas las circunstancias, hacerse amo, pero amo de verdad, amo del Universo.
Hasta aquí mi plática de esta noche. Pero estoy dispuesto naturalmente, a responder preguntas. Todos, cada cual puede preguntar en relación con el tema, lo que bien quiera.
P.- Quiero preguntarle Maestro lo siguiente: ¿un hombre de setenta u ochenta años puede crear sus Cuerpos Solares?
R.- Bueno, ya a esas horas de la vida, la cosa está grave; pero sí puede darse el lujo de luchar mucho por la desintegración del Ego, del "yo", del "mí mismo". Y si empieza a trabajar sobre sí mismo, desintegrando todos los errores que lleva en su interior, en una nueva existencia continuará su trabajo, podrá darse el lujo de crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Pero ante todo es necesario que ande en este conocimiento. No basta estudiar la Gnosis, es necesario que la Gnosis llegue a la Conciencia, al Ser; porque si la Gnosis se queda en la personalidad nada más, si se queda únicamente en lo exterior, en el intelecto, y no pasa a la Conciencia, entonces en la nueva existencia no se logrará ningún recuerdo de sus anhelos, de sus deseos de Auto-Realización. Pero si uno ama la Gnosis, esa Gnosis entra en la Conciencia, y en una nueva existencia pues trabajará de verdad por su Auto-Realización. ¿Algún otro hermano quiere preguntar?

P.- En este camino de la Gnosis, ¿es necesario llegar a derramar hasta la propia sangre?
R.- Pues claro: nosotros no debemos dudar en derramar nuestra sangre, en el nombre de nuestro Señor el Cristo, porque hay necesidad de destruir los "yoes". Se refiere a matar los "yoes", a quebrantarlos, a reducirlos a cenizas. No olvide usted que dentro de cada persona, hay muchas personas, que cada "yo" es una persona, que cada "yo" tiene mente para pensar, voluntad para hacer; que son muchas las personas que entran y salen dentro de nuestro cuerpo, y que nos manejan a nosotros, sencillamente como simples marionetas, nada más. Somos robots, controlados por esas tantas personas que viven en nuestro interior. ¡Hay que destruirlas! ¿Algún otro quiere preguntar? A ver, hermana.
P.- Hay un hermano que entró en la Gnosis y ya se quiere salir. ¿Por qué este hermano que tiene tan poco tiempo, ya se quiere salir de las enseñanzas?
R.- Porque está degenerado. Empezando porque ya ni usa todo su cerebro para pensar. Observen ustedes que, si en medio de una gran "pachanga", ponemos una sinfonía de Beethoven, no quedaría nadie de los invitados, ¿verdad? Ya a nadie le gusta la música de los grandes Maestros. Para que la humanidad llegara a apreciar esa música, habría que empezar por regenerar el cerebro.
La Raza está degenerada. En tiempos de la Lemuria se podía vivir de 12 a 15 siglos, porque el ser humano estaba gobernado por otra Ley, por otro principio, que era el principio que gobierna la vida de los hombres: el Principio Fulasnitaniano. Pero cuando la humanidad se degeneró, porque se desarrolló el Ego, se desarrollaron las pasiones, se desarrollaron los vicios, entonces ya el animal intelectual quedó gobernado por la Ley que gobierna a los animales, que es el Principio Itoklanos. Total que hoy ya no estamos gobernados por el Principio Fulasnitaniano, que es el de los Hombres; hoy estamos gobernados por el mismo Principio que gobierna a los caballos y a los burros, que es el Principio Itoklanos.
Uno se muere muy pronto, ya la vida casi no dura. En la Atlántida por ejemplo, se vivía no tanto como 12 o 15 siglos, pero sí por lo menos la mitad. En Egipto, ya la humanidad se había degenerado tanto, que no alcanzaba a vivir sino 140 años. En la Edad Media se podía pasar de los 100 años, 110, 120. Ahora, por estos tiempos, la gente se está muriendo entre los 50 y 65 años. De manera que la gente ya casi no vive, ya casi no hay tiempo para fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del ser; se mueren sin haber fabricado esos Cuerpos y se continúa en el Mundo Astral, convertido uno en un montón de diablos, sin individualidad, sin nada. No tenemos una verdadera realidad: necesitamos crear esos Cuerpos y acabar con nuestros defectos para hacernos Hombres, pero Hombres de verdad. Y esto que estoy diciendo, puede ser comprobado. Si ustedes aprenden a salir del cuerpo físico a voluntad, podrán ver en el Astral a los desencarnados. Es muy fácil salir del cuerpo físico: no hay sino que acostarse con la cabeza hacia el Norte, relajar bien el cuerpo, pronunciar el mantram Faraón, así: FAA-RRAA-ON, muchas veces, pero con la mente y adormecerse uno, adormecerse, y cuando ya esté entre dormido y despierto, suavemente levantarse de su cama, pero sintiéndose siempre identificado con el Ser, y si lo hace así el cuerpo quedará en la cama. Y fuera del cuerpo, si se le ocurre llamar a algún ser querido, de los desencarnados, a algún ser amado que murió hace algún tiempo, puede hacerlo y verán ustedes que ese ser viene en distintas figuras, en distintas formas. ¿Por qué? Porque entro de esa persona habían muchas personas, y esas muchas personas son las que continúan en el "más allá".
Así pues, eso es muy fácil comprobarlo por sí mismos, si aprenden a salir del cuerpo físico a voluntad.
P.- Maestro: ¿es posible que alguien pueda hoy vivir más de 100 años?
R.- Hoy en día asombra que alguien llegue a los 100 años, pero realmente es casi nada lo que ha vivido. Pensemos en la Lemuria, donde se vivía de 12 a 15 siglos. De manera que la Raza humana está degenerada, debido a que la Esencia quedó metida entre el Ego, se desarrolló el Ego, y el Ego acaba con la fuerza vital, destruye la fuerza vital, y entonces el organismo se envejece rápido y muere. Nuestras enfermedades son producidas por el Ego.
P.- ¿Cómo se puede lograr la regeneración del cerebro?
R.- Pues la regeneración se logra transmutando la energía creadora. Los casados la transmutarán en la Novena Esfera, siguiendo por la senda del Matrimonio Perfecto. Los solteros la podrán transmutar mediante el Pranayama, o la podrán transmutar mediante el Vajroli Mudra; hay distintas formas de transmutación para solteros. Pero en todo caso, hay que transmutar la energía creadora, no malgastarla, no despilfarrarla.
Ahora, la creación de los Cuerpos Existenciales solamente es posible únicamente mediante el Sahaja Maithuna, es decir, siguiendo la senda del Matrimonio Perfecto. Porque el hombre representa la fuerza positiva, la mujer la fuerza negativa y el Espíritu Santo es la fuerza neutra que los concilia a ambos. Mediante esas tres fuerzas, se puede crear, no solamente una nueva criatura humana, sino que también se puede crear un nuevo cuerpo; eso es obvio. Las tres fuerzas hacen la creación: la fuerza positiva y la fuerza negativa y la fuerza neutra, pueden crear. Pero si van dirigidas hacia lugares distintos, no se daría ninguna creación. Para que surja una creación, se necesita que las tres fuerzas incidan, se encuentren en un mismo punto, y entonces hay una creación. Uno solo puede transmutar toda su energía creadora, pero en esa forma no puede crear tampoco un nuevo cuerpo; mas si puede utilizar esa energía para regenerar su cerebro totalmente. Si se sigue la senda del Matrimonio Perfecto, no solamente se va a regenerar el cerebro, sino que también se van a crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, porque va a trabajar con las tres fuerzas. ¿Hay alguna otra pregunta?
P.- ¿Qué nos puede decir de la música moderna?
R.- Pues la música actual es una música más bien infrahumana. Esa música está relacionada, pues, con las emociones inferiores y con las pasiones animales. Pero la música sublime de los Maestros, puede ayudarnos también a sublimar la energía creadora. De manera que esa música actual nos perjudica gravemente. Ya no saben nada, los músicos de este tiempo sobre la Ley del eterno Heptaparaparshinock, la Ley del Siete. En los tiempos antiguos se construyó un aparato que se llamaba "Alantafan", que daba las 49 notas del Universo -el siete multiplicado por sí mismo- y como resultado de eso, surgía el sonido Nirioonissiano del Universo, la nota síntesis de la Tierra. Dos sabios antiguos, hermanos gemelos, iban al desierto de Gobi, a escuchar siempre la nota clave del Universo. Quien aprenda a manejar esa nota clave, puede salir del Cuerpo Físico a voluntad; quien aprenda a manejar esa nota clave, puede hacer maravillas y prodigios.
La música actual nada tiene que ver con la nota clave, ni con la Ley sagrada del Heptaparaparshinock. Es una música que sólo sirve para desatar las pasiones animales; es la música propia de una Raza que está degenerada. ¿Alguna otra pregunta?
P.- ¿No se puede alargar el tiempo de vida, mejorando la comida, por ejemplo?
R.- Pues se han hecho muchos ensayos, y sin embargo vean: Eisenhower murió rodeado de médicos con dietas maravillosas. Stalin murió rodeado de camarillas de científicos, ¿y qué? Yo he conocido vegetarianos extraordinarios, que han ido muriendo poco a poco por debilidad. La mejor manera de poder uno alargar la vida, es despertando Conciencia. Si uno despierta su Conciencia, puede negociar con los señores del Karma y vivir bastantes años, los necesarios como para poder darse el lujo de fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Ahora, quien llega a auto-realizarse de verdad, obviamente puede por este motivo recibir el Elixir de Larga Vida, que le permita vivir sobre la faz de la Tierra millones de años. El Conde Cagliostro actuó durante los siglos XVII, XVIII y XIX en Europa y todavía en 1.939 volvió a Europa y volverá en 1.999; está vivo. Cagliostro, que dicen algunos que murió en una cárcel, y otros que murió por allí, en duelo con otro espadachín, se equivocan: está vivo. Todo el que llegue de verdad a auto-realizarse, puede vivir millones de años. Sólo auto-realizándose, se puede alargar la vida. ¿Hay alguna otra pregunta? Hable, hermano.
P.- Cuando usted dice: "salir en Cuerpo Astral", ¿se debe entender que uno posee un Cuerpo Astral Lunar y que con ese vehículo puede viajar por las regiones supra-sensibles?
R.- Sólo el hombre tiene Cuerpos; el animal intelectual no tiene Cuerpos. Eso de que tiene Cuerpo Astral Lunar no es así. El animal intelectual lo único que tiene por cuerpo son demonios; es un montón de diablos, pero no tiene más. Cuando uno dice "salir en Cuerpo Astral", habla en forma convencional. Son los "yoes", que se penetran y compenetran entre sí. La Esencia va allí embotellada y puede escapar y salir y viajar, y conocer el Mundo Astral hasta cierto punto; no mucho, pero hasta cierto punto. Lo que en uno de mis libros dije sobre "Cuerpos Lunares", me refería, era a los "yoes" y a los principales demonios que todo el mundo lleva dentro, que son: el demonio del deseo, el demonio de la mente y el demonio de la mala voluntad, que hacen las veces de Astral, Mental y Causal, pero que no son sino demonios. De manera que, prácticamente, el animal intelectual no tiene ninguna clase de Cuerpos: ni solares, ni lunares, ni nada; es un montón de diablos que hay que volver polvo, para que la Conciencia quede libre y pueda ver, oír, tocar o palpar las grandes realidades del Universo. ¿Hay alguna otra pregunta?
P.- ¿Qué tiempo exactamente dura o permanece el Alma en el Cuerpo de una persona, después que fallece?
R.- Bueno, se nos ha dicho que el Fuego sostiene toda la creación, pero que cuando el Fuego se retira, la creación se acaba. El Fuego en nosotros, es la Esencia, es el Alma, es la Conciencia, que está metida entre el Ego. Cuando esa Esencia se retira el cuerpo fallece, pero cuando se retira definitivamente. Porque puede retirarse a viajar, como lo hace durante el sueño, pero cuando definitivamente se retira, el cuerpo fallece, no fallece antes. Y para que fallezca el cuerpo, los Angeles de la Muerte tienen que cortar el Cordón Plateado. Cuando lo cortan con la hoz, el cuerpo fallece. De manera que, muerto el cuerpo, el Alma tampoco está allí, entre el cuerpo, está afuera. Precisamente, muere el cuerpo porque el Alma se va, el Alma es la Esencia, o la Conciencia. ¿Hay alguna otra pregunta?
P.- Maestro, el señor Lobsang Rampa habla del Cordón de Plata y habla del Cordón de Oro. ¿Qué dice usted sobre eso?
R.- Cuestión de términos, porque realmente, hablar de Cordón de Oro, eso solamente los Dioses. Porque los Cuerpos Astral, Mental y Causal en los Dioses, son Cuerpos de Oro, de oro purísimo, de oro de la mejor calidad; de oro tal, que ni las minas más ricas de la Tierra lo pueden producir. Los Cuerpos de esa clase tienen un Cordón de Oro, pero, ¿tener Cordón de Oro? ¡Eso es para los Dioses! Las gentes comunes y corrientes tienen un Cordón Lunar, el Cordón de Plata; eso es todo. ¿Alguna otra pregunta? Pregunten todos, no quiero que nadie quede con dudas; quiero que se saquen aquí todas las dudas, de una vez y para siempre. A ver, hermana.
Discípulo: A mí me preocupa cómo llegar a la gente, cuando la gente no quiere escuchar.
Maestro: Pues "a la brava" no puede llevar uno a nadie, ni al cielo. Dicen que "ni los zapatos a la fuerza entran". El que no quiere escuchar, pues no quiere escuchar; no podemos forzarle a que escuche. Nosotros, cuando mucho, podemos darle la enseñanza, pero si él no la quiere recibir, pues "a la fuerza ni los zapatos entran". Uno cumple con dar las enseñanzas; si no la aceptaron, "ni modo". "¡Hasta luego, y ahí nos vemos!"
P.- Maestro: ¿podría hablarnos un poco más sobre ese el instrumento que daba las 49 notas del Universo?
R.- El Alantafan es un instrumento que inventaron dos hermanos Iniciados gemelos, en la antigua China. Ellos descubrieron que el Universo tenía 49 notas y elaboraron un instrumento precioso. Ahí entraban en actividad muchos elementos. Actualmente, todos los aparatos de música no son sino degeneraciones o involuciones del Alantafan. Ellos hicieron experimentos como el siguiente: haciendo vibrar ese instrumento que daba 49 notas, pues actuaron sobre muchas cosas; empezaron por actuar sobre una octava, por ejemplo, desde el Do hasta el Si. Hacían pasar, por ejemplo, un rayo coloreado del prisma solar a través de las notas musicales, y cambiaba de color. Ellos aprendieron a sacarle la diapositiva al prisma solar. Las gentes actuales lo único que conocen es el prisma, pero lo conocen en su aspecto negativo. Aquellos sabios supieron sacarle la positiva al prisma solar y utilizaron los siete colores fundamentales para hacer muchos experimentos. Entre ellos, por ejemplo, se hizo pasar un color determinado del prisma -en su forma positiva-, sobre un pedazo de bambú, y el pedazo de bambú se tiñó de inmediato con algún color. Se hizo pasar, dijéramos, el color azul -en su forma positiva-, sobre el opio, y el opio cambió inmediatamente sus características químicas. Se combinaron las notas de la escala musical con los colores del prisma, en su forma positiva, y esos colores cambiaron, de acuerdo con la escala musical. Así pues, los colores y también la Ley sagrada del Heptaparaparshinock, se combinan. Los sonidos y colores están combinados.
La gente actual no conoce el prisma en su aspecto positivo; lo conoce únicamente en su aspecto negativo. Si conocieran el prisma en su aspecto positivo, harían maravillas con los siete colores del prisma solar. Y si aprendieran a manejar las 49 notas, se harían amos del Universo. Esas 49 notas las daba el Alantafan, y esas 49 notas y la síntesis de esas 49 notas, es el sonido Nirioonissiano. Ese sonido Nirioonissiano es la nota síntesis de la Tierra, vibra aquí en el cerebelo de cada uno de ustedes. Si ustedes se acuestan en la noche, silenciosamente; si ustedes suspenden sus pensamientos, si la mente de ustedes queda quieta y en silencio, y se proponen escuchar qué ocurre dentro de su cerebelo, sentirán un sonido muy sutil, que es el sonido ese del "chapulín", del grillo; ese sonidito es el sonido Nirioonissiano. Si ustedes aprenden a escucharlo, también podrán aprender a levantarle el volumen a voluntad, y cuando aprendan a levantarle el volumen, entonces las puertas de las percepciones estarán abiertas. Si ustedes logran levantarle el volumen a ese sonido, y luego, cuando esté resonando, se levantan de su cama, podrán hacerlo con una facilidad extraordinaria, y podrán viajar, así, fuera del cuerpo hacia los lugares más remotos de la Tierra, la Esencia de ustedes podrá hacer su viaje. Los que tengan Cuerpo Astral, podrán viajar con su Cuerpo Astral; los que todavía no lo hayan fabricado, viajarán con la Esencia; la Esencia les permitirá ponerse en contacto con todos los rincones del Universo. Pero hay que manejar esa nota clave; sólo hay un instrumento que da esas 49 notas. El piano, el violín, el arpa, no son sino degeneraciones de ese gran instrumento que aquellos dos hermanos, Iniciados de la Antigua China, lograron crear.
Yo conocí esos Misterios, mis queridos hermanos: los Misterios de la Orden del Dragón Amarillo. Yo tuve una existencia en China -o varias existencias-, pero en una de esas tantas, en que me llamé Chou Lí, y en la que pertenecí a la dinastía Chou, conocí los Misterios de la música y del color, y conocí las Siete Joyas del Dragón Amarillo. He recibido orden del Logos para enseñar, a los que vayan surgiendo, a los comprensivos, esa doctrina antigua mediante la cual uno podía desembotellar la Esencia a voluntad para experimentar la Verdad. ¿Hay alguna otra pregunta?
P.- Maestro: ¿el Alma evoluciona igual con cuerpo de hombre que con cuerpo de mujer?
R.- Pues voy a decirte una gran verdad: eso de "evolución", está fuera de orden. Voy a decirte porqué. Porque en los tiempos antiguos, la gente no estaba embotellada en el dogma de la evolución. En los tiempos antiguos, la gente sabía que existía la Ley del Péndulo; sabían que un extremo del péndulo levantó a Egipto y que el otro extremo del péndulo levantó a los judíos. Cuando volvió el péndulo a cambiar, surgió la civilización griega; cuando volvió a cambiar otra vez, y pasó al otro extremo, levantó a la civilización árabe; cuando volvió al otro extremo, se levantó la civilización de los Godos, etc. De manera que la vida se procesa de acuerdo con la Ley del Péndulo. Todo se mueve de acuerdo con esa Ley, hasta nuestros sentimientos, el corazón. La gente, por ejemplo que está triunfante, victoriosa; que cree que va a conseguir mucho dinero y que progresará rápidamente, se encuentra con que, de la noche a la mañana, está en la miseria, en la ruina. ¿Cuándo? Cuando el péndulo cambie de lugar, cuando pase de un extremo a otro.
Los incrédulos materialistas, enemigos del Eterno, que tanta bulla hicieron allá en Rusia, ahora están cambiando, porque el péndulo está cambiando de posición, está yendo al otro extremo, y está comenzando en Rusia a surgir la espiritualidad. La mayor producción actualmente por estadísticas en materias de Parapsicología, está viniendo de la Unión Soviética; de manera que está entrando en la psiquis. Acaban los soviéticos en este momento, de descubrir el Cuerpo Vital -con lentes y aparatos eléctricos especiales-, y lo están estudiando. Ya lo bautizaron con el nombre de "Cuerpo Bioplástico". Esos no dan su brazo a torcer, no lo llaman Lingam Sarira ni Cuerpo Vital; ellos le pusieron el nombre de Cuerpo Bioplástico.
Así pues, la Rusia de mañana puede ser terriblemente fanática, religiosa. Y viceversa: pueblos hoy en día demasiado espirituales, mañana serán materialistas. Todo está moviéndose de acuerdo con la Ley del Péndulo; la evolución, pues, no tiene razón de ser. Sin embargo, no negamos su existencia. Hay evolución en el germen que se desarrolla y crece, en el árbol que va ascendiendo y que por último echa ramas y frutos. Y hay involución en el árbol cuyas hojas se van cayendo y cuyos leños se van secando, hasta que al fin se convierte, pues, en un cadáver. Hay evolución en la criatura que se está gestando entre el vientre materno, en el joven que se está desarrollando, pero hay involución en el anciano decrépito y que al fin muere. Esas son dos leyes puramente físicas, mecánicas; lo interesante para nosotros, es salirnos de esas dos leyes y meternos por el camino de la Revolución de la Conciencia.
En el Arcano 10, está escrito todo. Por el lado derecho de la rueda del Arcano 10 del Tarot, vemos a Anubis evolucionando, subiendo, prendido a la rueda, y por el lado izquierdo desciende Tiphon, involucionando. Pero más allá, por encima de la rueda, aparece la Esfinge, que representa los Misterios Sagrados. Ese es el camino, el camino de la Revolución de la Conciencia. La cabeza de la Esfinge está coronada con una corona de nueve puntas de acero, que representa a la Novena Esfera. Quiere decir que en los Misterios del Sexo, está la regeneración del ser humano, está su redención, está su revolución.
El sendero de la Esfinge no tiene que ver nada, ni con la subida ni con la bajada de la rueda; se aparta de la rueda, va lejos de la rueda: es el "camino angosto, estrecho y difícil" que nos enseñó el Cristo. Por eso dijo el gran Maestro: "Estrecha es la puerta y angosto es el camino que conduce a la luz, y muy pocos son los que lo hallan". Así pues, los gnósticos no marchamos por el camino de la evolución, ni queremos nada con la involución. Nosotros nos metemos por el camino de la revolución en marcha, de la rebeldía psicológica; por el camino de la Revolución de la Conciencia, por el camino angosto, estrecho y difícil que nos mostró el Divino Rabí de Galilea: nuestro Señor el Cristo.
Así pues, no es mediante la evolución que el Alma, que la Conciencia puede llegar a un auto-desarrollo íntimo. ¿Que necesita un cuerpo? Sí, lo necesita, para poder trabajar, para poder auto-conocerse, para eso estamos aquí.
Fuera del cuerpo, el Alma recibe información y esa información es necesaria para proseguir el camino con pleno éxito. Por eso, aprender a salir del cuerpo físico es indispensable. En mi libro titulado "La Doctrina Secreta de Anawak", he escrito al final una serie de capítulos sobre "La Yoga del Sueño", con una didáctica detenida, minuciosa, que permitirá a cada uno de ustedes llegar a funcionar, conscientemente, en el Mundo Astral. Pero parece que los hermanitos no han estudiado esos capítulos finales de "La Doctrina Secreta de Anawak". Allí está toda la técnica a seguir: una técnica nueva, una técnica que ustedes no conocen y que les servirá, hasta en los momentos más difíciles, como sistema para llegar al despertar. Pero hay que seguir esa técnica, que está en los últimos seis capítulos de "La Doctrina Secreta de Anawak". Fuera del cuerpo, se puede recibir la información que se necesita, pero aquí, en carne y hueso, hay que trabajar muy duro para auto-descubrirse.
Si algunos hermanos quieren preguntar, pueden hacerlo con entera libertad. No quiero que lleven ustedes dudas por allá; es mejor que de una vez "desembuchen" aquí todo lo que tengan.
P.- Maestro: ¿para poder protegerse uno?
R.- ¿Protegerse de qué?
P.- De las fuerzas negativas, de los "yoes" de los demás, que nos perturban.
R.- Pues voy a decirte que cada uno de nosotros carga en su interior, un verdadero enjambre de demonios. ¿Para qué preocuparnos tanto por los ajenos, cuando por dentro tenemos toda una madriguera de demonios? ¡No vale la pena! Lo mejor es que trabajemos sobre nosotros mismos.
P.- Maestro: en materia de alimentación, ¿cómo ha de comer uno? Yo tengo entendido que cuando se ingiere la comida, ésta se procesa con las siete notas musicales, Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si.
R.- Voy a decirles a ustedes una cosa: es cierto, cuando uno come, las siete notas musicales resuenan, pero resuenan -naturalmente-, y a todas horas están resonando, de acuerdo con la Ley del Eterno Heptaparaparshinock. Claro que, cuando uno está mascando los alimentos, está la parte más dura y resuena el Do, y resuena porque tiene que resonar; mascando, triturando los alimentos, sale el Do. Al pasar por aquí, por todo esto de la laringe y toda esa cuestión, resuena el Re. Al descender, al caer pues a la región del estómago, se da el Mi; pero ya cuando se entra en el proceso del hígado y toda esa cuestión, resuena el Fa de la creación. Después que los principios vitales entran en el torrente sanguíneo, la nota más elevada es el Si musical, cuando ya se elabora ese elixir de vida maravilloso, que está en las glándulas sexuales: el Exiohehari, el Esperma Sagrado, el Azogue en Bruto, como se dice en Alquimia.
Así pues, tú no te preocupes por las siete notas, no pienses en eso; allí resuenan. ¡Tú, come tranquilo, y ya! A ver, ¿algún otro tiene algo que preguntar?
P.- Hay algo de malo en que las mujeres nos arreglemos, en que nos pongamos bellas, digamos?
R.- Bueno, voy a decirte una gran verdad: lo bueno, lo verdadero, lo bello, deben estar relacionados. El arreglo personal en la mujer, no tiene nada de malo, no tiene absolutamente nada de malo. El todo está en la actitud que uno asume. Si una mujer, por ejemplo, en el momento en que se está arreglando, por dentro está engreída de su consabida belleza, naturalmente, ha caído en el delito de la vanidad. Pero si solamente se arregla por decoro, se arregla por respeto al prójimo, se arregla para no andar con un horrible desaliño por la calle, pues nada malo está haciendo. Todo depende de la actitud psicológica. En todo caso, lo bello, lo verdadero y lo bueno, deben estar relacionados. El arreglo femenino jamás debe ser condenable.
Uno tiene derecho a arreglarse, a vestirse bien. Porque, ¿qué diríamos de un hombre con los zapatos sucios, de un hombre con el traje todo roto, sucio? Bueno, ser pobre no es un delito, pero ser desaseado, sí es muy grave. Uno puede ser pobre, pero no desaseado. La camisa debe estar limpia, debe tener unos calcetines que no "huelan a feo". De manera que entonces, el arreglo personal no perjudica a nadie. Más aún: uno debe arreglarse personalmente, no tanto por uno mismo, sino por respeto al prójimo. Yo podría presentarme aquí con desaliño, de cualquier manera, pero vengo "medio arregladito". ¿Por qué? Por respeto a ustedes. Si yo viniera aquí en "mangas de camisa", todo sucio, como el hombre que se acaba de levantar de la cama, ¿qué diríamos de eso? Que no estaría respetándolos a ustedes, estaría irrespetándolos. De manera que todos debemos arreglarnos, por respeto a nuestro prójimo. ¿Hay alguna otra pregunta?
P.- Maestro, ¿qué representa la Novena Esfera?
R.- La Novena Esfera representa al sexo. Nueve meses permanecemos dentro del vientre materno. Nueve edades actúa la humanidad entre el seno de Rea, Cibeles, la Naturaleza. Así pues, la "Novena Esfera" es el sexo.
P.- El trabajo en la Novena Esfera, ¿es un Ritual que debemos practicar?
R.- El Ritual de la Novena Esfera lo vivimos todos, sí. De allí nacen las criaturas; el hombre nace de la Novena Esfera. Nace el mundo, ¿de dónde nace? ¿No es de la Novena Esfera? Ahora, en el Ritual práctico, el trabajo con la energía creadora, es en la Novena esfera. La Tierra tiene nueve estratos; en el noveno estrato de la Tierra, está el signo del Infinito, que es un 8 colocado horizontalmente: cerebro, corazón y sexo. La lucha es terrible: cerebro contra sexo, sexo contra cerebro. Pero si el sexo vence al cerebro, entonces el Iniciado cae, como la estrella de cinco puntas, con el ángulo superior hacia abajo y los dos rayos inferiores hacia arriba, es el Arcano 16 de la Cábala, "el fracaso".
Así pues, en la Novena Esfera es donde están las fuerzas del sexo. El signo del Ocho, colocado en el centro de la Tierra, está también en nuestro organismo. Todos estamos organizados de acuerdo con el cerebro, corazón y sexo; he ahí el ocho, el símbolo del Infinito, la Novena esfera. El trabajo en la Novena Esfera, es el trabajo en la Forja de los Cíclopes. En la Novena Esfera están ustedes transmutando su energía creadora, y hay que transmutar esa energía para regenerarnos, para transformarnos, para crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser...
P.- ¿Las leyes que rigen la Cuarta Coordenada son iguales a las de esta tercera dimensión?
R.- Son distintas las leyes porque en la Cuarta Vertical se puede flotar con cuerpo de carne y hueso y todo, en la Cuarta Vertical las leyes son diferentes.
P.- Maestro, tengo entendido que acá en Chapultepek hay un templo en estado de Jinas. ¿Puede usted pasar a cualquiera con cuerpo físico a ese templo?
R.- Sí se puede, pero no se puede ir alguien al templo de Chapultepek sin esta debidamente autorizado; para estar autorizado tiene que merecérselo. Es un templo de la Cuarta Vertical. Ahora, meterse uno dentro de la Cuarta Vertical no es difícil, con un poquito de práctica se puede, todo lo que se necesita es un poco de fe. Se acuesta uno en su cama del lado izquierdo, pone la cabeza sobre la palma de la mano izquierda, invoca luego por ejemplo a Harpócrates, tiene que invocarlo con su mantram Harpocratis y luego aguardar un poco. Al acostarse de medio lado, debe acostarse en la forma que tiene el polluelo dentro de un cascarón, dentro de un huevo. En el buró o mesa de noche junto a la cama, hay que poner precisamente un cascarón de huevo de gallina, pintado de color azul. Imaginarse uno que está metido dentro de ese huevo, invocar a Harpócrates; cuando comienza a sentir una rasquiña en el cuerpo, no hay que moverse, hay una tendencia de uno a rascarse, pero no se debe rascar. Si comienza a verse que se están hinchando las manos, las piernas, el cuerpo, es porque ya está entrando en la Cuarta Vertical. Cuando ya se vea así como hinchado, levantarse de la cama, de pie, de verdad, para caminar rumbo a la puerta diciendo: "Harpócrates ayudadme porque voy con mi cuerpo". Antes de salir de la recámara da uno un saltito con la intención de perforar la Cuarta Vertical; si flota es porque ya está listo, puede salir de la casa y dirigirse con cuerpo de carne y hueso por entre la Cuarta Vertical a donde quiera irse, no hay problema, nada le pasa.
P. ¿Y para regresar?
R. Pues hay una ley en la Cuarta Vertical que dice: "todo regresa a su punto de partida original". En la Cuarta Vertical se cumple esa ley a cabalidad, regresa uno a su punto de partida original. Yo por ejemplo hice muchos experimentos en mi presente existencia para aprender a viajar con cuerpo físico por entre la Cuarta Vertical.
Les voy a contar una anécdota. ¿Saben lo que es salirme de mi cuarto después de estar bien abrigadito entre las cobijas y salirse uno al patio de la casa, y hasta lloviendo? Además puede uno recibir una pulmonía y sin poder lograr nada; pero en una de esas tantas salidas, salí y di el salto y quedé flotando, en la Cuarta Vertical me vi flotando, y ya en la Cuarta Vertical pude dirigirme perfectamente a donde quería.
Otra vez me puse a llamar a unas personas Jinas para que vinieran a ayudarme, toda la santa noche acostado de medio lado, llamando a esas personas de los estados de Jinas para que vinieran. Al fin por allá a las dos o tres de la mañana me sentía en un estado muy especial; alguien me toca un brazo, vuelvo a mirar, una dama está ahí y me dice: "Bueno, levántese". Como soy un hombre de fe, me levanté de mi cama, me puse de pie, luego veo que en la sombra, cerca de una mesita que había allí en la esquina estaban otras damas alrededor de la mesa. Tenían allí el Tarot y a través del Tarot ellas habían consultado sobre cuál era la que iba a cargar con la responsabilidad de llevarme a mí hacia Europa. La suerte le cayó a la que me llamó, por eso me llamó, entonces me dijo: "Bueno, a mí me toca llevarlo". Luego vi con asombro que me tomó como para ayudarme a sostener, entonces yo caminé, atravesé un patio, agarré un largo pasadizo, abrí la puerta, salí a la calle; al abrir la puerta, no se abrió la puerta, sino la contraparte. Grande fue mi asombro cuando salgo y encuentro que muchas otras personas, hombres y mujeres, viven en la Cuarta Vertical con cuerpo de carne y hueso. Bueno, eché a andar por esas calles, fue para mí una gran alegría, era uno de mis primeros viajes con cuerpo de carne y hueso en la cuarta dimensión. Tan grande alegría me dio que resolví levantarme en flote y luego tirarme en picada, como un avión, ¿no? Tuve que dejar esas payasadas cuando me llamó al orden la dama, me dijo: "Señor, yo tengo una gran responsabilidad moral con usted, si usted continúa con eso se va a matar, se puede matar, acuérdese que va cargando con el cuerpo, aunque esté aquí en la Cuarta Dimensión puede matarse si usted continúa así como va; de manera que me hace el favor de quedarse tranquilo".
Luego seguí viajando con ella. En un apartamento del Mundo Astral aguardaba otro caballero, también estaba aprendiendo a viajar en la Cuarta. Llegamos, lo saludamos, me lo presentó la dama aquella y después, ya no solamente me tomó a mí, sino a él también y dijo: "Vamos, atravesemos el océano". ¡Atravesar yo el océano a estas horas de la noche, atravesar yo el Océano Atlántico! Por un instante me sentí inseguro, me entró a mí una idea: "¿Qué tal que nos saliéramos en estos momentos de la Cuarta Vertical y aquí en medio del océano? Si llegáramos a perder el estado aquél de Jinas, ¿cómo quedaríamos? ¡Ahí no quedaría vivo nadie!".
Bueno, seguimos viajando hasta que llegamos a una playa de Europa, En aquella época estaba la segunda guerra mundial. Pasamos por algunas tierras de Europa donde se encontraban en la segunda guerra, entonces el amigo aquél me dijo: "Aquí tenemos que pasar con mucho cuidado porque vamos metidos entre la Cuarta Dimensión, no llevamos documentos de ninguna especie; si desgraciadamente llegáramos a perder aquí el estado de Jinas, caeremos aquí en estas tierras y estamos en la segunda guerra mundial, aquí perdemos la vida, tenemos que ser muy cuidadosos". Pues realmente teníamos que tener mucho cuidado porque hay puntas de acero, objetos metálicos y es muy peligroso. Entonces continuamos hasta que la dama aquella entró a otra casa de Europa donde aguardaba otra persona; entonces nosotros nos quedamos ahí platicando un poco y me dijo él: "No sé que veo dentro de ti, pero en ti hay un poco de Ciencia, otro poco de Filosofía y bastante de Magia, eso tienes tú por dentro". Aguardábamos a la dama aquella que estaba buscando a otra persona que estudiaba la filosofía, aguardamos pacientemente a que la sacara. Luego salió ella también y continuamos el viaje, fuimos a donde teníamos que ir en partes de la vieja Europa; llegué donde tenía que llegar. Después de haber estado en lo que tenía que estar, entonces me regresé a la casa, llegué y me acosté en mi lecho, y todo perfecto, el viaje fue maravilloso.
Cuando a uno se le hace difícil entrar en los estados de Jinas, hace las prácticas y no logra y quiere uno lograrlo, voy a decirles, se concentra uno en las Siete Potencias, no me refiero a los Siete Genios Zodiacales, no, sino a un grupo de Maestros que se llaman las Siete Potencias, con el mántram: "Mueresiranca, Mueresiranca, Mueresiranca", así hay que cantarlo, "que vengan las Siete Potencias", y uno les ruega con su corazón sereno y les suplica que le preparen el cuerpo; entonces las Siete Potencias se lo preparan. Ese trabajo hay que hacerlo todas las noches y seguirlo por lo menos durante un año. Ya después que uno considera que su cuerpo está preparado, entonces uno comienza a trabajar otra vez por los estados de Jinas, hasta que lo consigue.
El trabajo con Harpócrates me parece maravilloso, porque resulta que Harpócrates maneja una variante de las fuerzas crísticas, maneja los estados de Jinas. Donde quiera haya un templo de Jinas, ahí está la fuerza harpocratiana; donde quiera haya una persona que se meta en los estados de Jinas, está la fuerza Harpocratiana, pero hay que saber pronunciar el mantram, el nombre de Harpócrates es Harpócrates, pero el mántram es HAR-PO-CRA-TIS, y entonces uno se concentra.
Es conveniente bañarse con hierbas aromáticas cuando se hace el trabajo con las Siete Potencias, eso ayuda mucho; entre esas está la yerbabuena de menta, el naranjo, la manzanilla, etc., plantas aromáticas; uno escoge plantas que tengan aroma y ayuda a preparar el cuerpo.
P. Yo leí en un libro que durante la segunda guerra mundial hicieron experimentos con aparatos de ondas para tratar de hacer una especie de arma con la cual desintegrar la materia física de los humanos.
R. Ese desatino no es posible, con ninguna onda física puede nadie desintegrar la materia física. Cada cuerpo físico tiene un doble, yo calificaría ese doble como antimateria, porque así como existe la materia, existe la antimateria, porque así como existe el átomo, existe el antiátomo; así como existen electrones, existen antielectrones. El doble de uno sería la antimateria con cargas eléctricas a la inversa; la antimateria, está demostrado que existe y tiene cargas eléctricas a la inversa.
P. Maestro, ¿qué nos puede decir acerca de Lobsang Rampa?
R. Lobsang Rampa es un Iniciado, un Maestro; su misión ha consistido específicamente en hacer labor popular, tocar la primera clarinada. Incitar a la gente para que venga cada cual a buscar su camino, esa ha sido la labor del Maestro Lobsang Rampa, y muchos han venido a la Gnosis gracias a la labor de ese Maestro.
Anhelo de verdad para cada uno de ustedes la inocencia, quisiera ver la Esencia de cada uno de ustedes desembotellada, libre, quisiera verlos en el Edén, quisiera verlos entre las maravillas del Cosmos. Cuando la Esencia se desembotella, cuán felices somos. Observemos los elementales de la Naturaleza, ¡qué dichosos! Ellos viven en los reinos paradisíacos. Observemos a los príncipes del fuego, del aire, de las aguas y de la tierra, ellos abren sus puertas maravillosas ante nosotros cuando reconquistamos la inocencia. Se hace necesario que la mente sea pura, que el corazón sea sencillo y que tengamos un cuerpo sano. Se hace impostergable que en nosotros resplandezca de verdad el Espíritu puro. Cuando retornemos al estado paradisíaco, escucharemos todos esos milagros del fuego, todas esas sinfonías que resuenan siempre con los ritmos del Mahaván y del Chotaván que sostienen al Universo firme en su marcha. Cuando nosotros regresemos al estado paradisíaco por haber reconquistado la inocencia, sabremos lo que es la unidad de la vida libre en su movimiento y sentiremos de verdad en nuestro corazón las palpitaciones de la estrella más lejana y de la flor más humilde. Cuando hayamos reconquistado la inocencia tendrá para nosotros palabras milagrosas, el torrente que se lanza a través de su lecho de rocas y la luna pálida que brilla en el cielo azul de la noche estrellada. Cuando hayamos reconquistado la inocencia podremos parlar en el orto purísimo de la divina lengua, que como un río de oro corre bajo la selva espesa del Sol. Cuando hayamos reconquistado la inocencia volveremos a juguetear como los niños con las hadas del fuego, de los aires, de las aguas y de la tierra; entonces mis queridos hermanos, seremos felices.
Hoy por hoy estamos adoloridos, sufrimos lo indecible porque todavía no hemos reconquistado la inocencia. Nuestra mente está cargada con el polvo de los innumerables siglos, estamos leprosos. Necesitamos del Cristo Redentor para que nos limpie de esa lepra. Obviamente tal lepra no es más que el "yo", el Ego, el "mí mismo", el "sí mismo". Necesitamos ser limpios como el patriarca Job lo fue después de haber sufrido tanto. Cuando reconquistemos la inocencia, mis queridos hermanos, estaremos en comunión con los Dioses Santos, entonces sabremos que ellos existen de verdad. Cuando reconquistemos la inocencia podremos conversar con Minerva, la Diosa de la Sabiduría; cuando reconquistemos la inocencia, nuestro Padre Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Toht, vendrá a instruirnos. Cuando reconquistemos la inocencia podremos entonces dialogar íntimamente con nuestra Divina Madre Cósmica y Ella nos arrullará con sus mejores cantos, Ella entre sus brazos nos acariciará, nos volverá a mecer entre la cuna de la Naturaleza, con el arrullo con que una madre arrulla al hijo tierno que lleva entre sus brazos.
Cuando hayamos reconquistado la inocencia, mis caros hermanos, podremos ver cara a cara al León de la Ley y entonces comprenderemos que el fuego nos puede transformar radicalmente. Cuando hayamos reconquistado la inocencia comprenderemos que esos 24 ancianos del Apocalipsis de San Juan están dentro de nosotros mismos aquí y ahora, son las 24 partes de nuestro Ser. Cuando hayamos reconquistado la inocencia veremos que los cuatro bienaventurados, las cuatro santas criaturas que dirigen el fuego, que gobiernan el aire, el agua y la tierra, son partes también de nuestro propio Ser. Cuando hayamos reconquistado la inocencia arrojaremos nuestras coronas a los pies del Cordero, entonces sabremos lo que es ciertamente el Cristo Interno, lo que es ciertamente el Inmolado, el Redentor. Ha llegado la hora, mis queridos hermanos, de disolver todo lo que nos afea, acabar con esa polvareda de los siglos que cargamos en nuestro interior. El Cordero nos lava con su sangre redentora, esa sangre es el fuego. Amemos al Cordero, rindámosle culto porque El ciertamente es el Salvador. ¿Quién se podría sacrificar por nosotros? ¿Quién mejor que el Cordero? El, dentro de nosotros mismos, haciéndose cargo de nuestros procesos mentales, volitivos, sentimentales, emotivos, sexuales; El, dentro de nosotros mismos, eliminando todo lo que tenemos de horripilantes, al fin nos salva, por eso es nuestro Salvador. Rindamos culto al Cordero y arrojémonos a sus pies, porque El es digno de toda honra y gloria y majestad. El nos permitirá volver a la inocencia purísima de los antiguos tiempos. El nos permitirá volver a experimentar en nuestros corazones las melodías que se escapan de la Lira de Orfeo. El nos permitirá volver a sentir en nuestra Conciencia el centelleo de los planetas de nuestro Señor el Cristo; El nos permitirá entonces volver nuevamente regenerados a la antigua Arcadia, donde los ríos de agua pura de vida manarán leche y miel. Allá arriba en los cielos estrellados palpitan los soles del espíritu; aquí abajo a la orilla de los ríos cantarines, resplandecen las flores del Alma. Es necesario que el Espíritu y el Alma en matrimonio perfecto convivan para nuestro bien. Es necesario que la piedra bruta y el diamante se fusionen integralmente para que se conviertan en soles espirituales. Es necesario comer de los frutos del árbol de la vida. Es necesario arrojarnos, mis queridos hermanos, arrojarnos a los pies de nuestro Señor el Cristo Intimo y adorarle eternamente.

Alquimia







EL MERCURIO DE LOS SABIOS

Lo primero que nuestros estudiantes tienen que hacer, es aprender a preparar el Mercurio de los Sabios. Sin ese Mercurio no se puede hacer la Gran Obra.
¿Cuál es ese Mercurio, de dónde lo vamos a sacar?. Pues es el "Alma Metálica" del Esperma Sagrado, que transmutado, cuando se transmuta en la "Novena Esfera", viene lo mejor: entonces el AZOGUE EN BRUTO (que no es otra cosa que el mismo Esperma), se convierte en energía; por eso es que de allí se hace la Gran Obra. Pero la preparación del Mercurio exige mucho cuidado, porque las aguas mercuriales tienen que pasar por muchos procesos; eso es obvio.
En principio esas aguas son negras. Cuando se está trabajando con esas aguas, se dice que está trabajando con SATURNO. Son inmundas, en principio; más tarde, esas aguas se vuelven blancas. Cuando están negras, se les alegoriza con el CUERVO NEGRO de la Alquimia, el CUERVO NEGRO de la putrefacción y de la muerte. Pero si se sublima el trabajo, si se vuelve más espiritual, si se le da REINCRUDACIONES, entonces las aguas se tornan blancas.
* ¿En cuánto tiempo se puede lograr eso?.
El tiempo depende de la fuerza de las parejas; porque si las parejas no refinan el sexo, sino que lo dejan actuar torpe y brutalmente, en forma animalesca, pues las aguas permanecerán negras (hasta que ellos las dejen negras) y demorará, por tal motivo el advenimiento del Fuego; eso es claro. Pero si las parejas resuelven refinar el SACRAMENTO DE LA IGLESIA DE ROMA, ¿qué sucederá?. Que las aguas se volverán blancas. Y si siguen refinando más y más y más, y si llegan a hacer de la cópula química o metafísica un culto realmente sagrado, las aguas se volverán amarillas. Al llegar a ese nivel, tales aguas estarán listas para recibir el Azufre de los sabios. ¿Y cuál es el Azufre?. El Fuego, el Fuego ...
Ese Azufre es bastante interesante. No es que sea Azufre puramente químico, o el Azufre que se puede comprar en la Farmacia, crudo, "flor de azufre" (que por cierto, entre paréntesis, se debería llevar entre los zapatos, cuando se tengan "larvas", pues las ayuda a desintegrar ...). Es medicinal también, no se puede negar, pero estamos hablando del Azufre de los Sabios; estamos diciendo que cuando el Mercurio está debidamente preparado (con el color amarillo), se puede recibir el Azufre de los Sabios. Ese Azufre hace fecundo al Mercurio.
Pero ¿cuál es ese Azufre de los Sabios?. El FUEGO SAGRADO, que normalmente está enrollado tres veces y media dentro de cierto "Chacra" o Centro Magnético que existe en el coxis.
Cuando el Mercurio está preparado ya, se mezcla con el Azufre, se convierte en un MERCURIO AZUFRADO. A su vez la Sal, que existe en las secreciones sexuales, también pasa por sublimaciones y junto con el Azufre y el Mercurio forman un solo trío: Sal, Azufre y Mercurio.
Esa Sal, Azufre y Mercurio toman la forma de una Serpiente que sube por la espina dorsal, a lo largo del canal medular-espinal. Normalmente se le denomina "KUNDALINI", y va ascendiendo por la médula espinal hasta el cerebro, abriendo los "Chacras" que existen en la espina dorsal. El excedente de tal Sal, de tal Azufre y de tal Mercurio, cumple finalidades hermosas. No hay duda de que la Sal, el Azufre y el Mercurio (revueltos), reciben un nuevo nombre: se les llama "VITRIOS". "VITRIOL" es una palabra que se descompone así: "VISITA INTERIORA TERRA, RECTIFICANDO INVENIES OCULTUM LAPIDEM" ("Visita el Interior de la Tierra, que Rectificando hallarás la Piedra Oculta"). ¿A qué Piedra se refiere?. A la PIEDRA FILOSOFAL, que hay que elaborar, que hay que fabricar (el "CARBUNCLO ROJO" de los Sabios).
Bien, pero les decía a ustedes que el excedente del la Sal, del Azufre y del Mercurio, el excedente del "VITRIOL" (que no es sino MERCURIO AZUFRADO, con un poco de SAL SUBLIMADA), viene a cristalizar dentro de las células, dentro del interior del organismo, en la forma extraordinaria y maravillosa del "Cuerpo Sideral" o "Astral". Quien posee un Cuerpo Astral, sabe que lo posee porque puede viajar con él a través del Cosmos.
En una octava más elevada, tal excedente, sobrante de la fabricación del astral, viene pues a cristalizar en el Mental, un Cuerpo magnífico con el que podemos viajar a través del Infinito y absorber la Sabiduría Universal.
Y en una tercera octava, el tal excedente del "VITRIOL" sirve para fabricar el Causal. Quien posee el Cuerpo Causal, o Cuerpo de la Voluntad Consciente, se convierte en un Hombre Causal. El Hombre Causal es el verdadero Hombre, en el sentido más estricto de la palabra.
En el Mundo Causal está el Templo de la Gran Logia Blanca (es un gran Templo de cristal). Allí viven los Adeptos. Yo mismo, como Adepto, tengo como centro de gravedad el Mundo Causal. Desde esa región me puedo proyectar hacia el Mental, hacia el Astral y hasta aquí, hacia el mundo físico. Para hablar con ustedes, aquí en el físico, me he proyectado desde el Causal, pero mi centro de gravedad está en el Causal.
Quien posee los Cuerpos Físico, Astral, Mental y Causal, se convierte en un hombre de verdad, porque puede recibir los principios anímicos y espirituales y convertirse en hombre.
De manera que, hay que preparar el Mercurio de los Sabios para fabricar los Cuerpos pero eso no es todo. Si uno desea en verdad marchar por LA DIRECTA, recibir la Iniciación Venusta, Cristificarse, convertirse en Hombre Solar, pues tiene forzosamente que entonces, eliminar el Ego. En Alquimia se dice que "para poder uno hacer oro, hay que eliminar el MERCURIO SECO y el AZUFRE ARSENICADO, o AZUFRE VENENOSO".
El "Mercurio Seco" está constituido por todos los "agregados psíquicos" que en conjunto forman el Ego. Los "agregados psíquicos" personifican a nuestros defectos de tipo psicológico. Hay que desintegrarlos, para poder fabricar oro ...
Nuestro Ser tiene muchas partes. Una de las partes autónomas y auto-conscientes de nuestro propio Ser, es el "ANTIMONIO", que no es meramente una substancia química, sino un artífice de nuestro propio Ser (él es quien fijará el oro en el Mercurio).
Nuestros Cuerpos estarán constituidos por MERCURIO AZUFRADO, pero quien fija realmente el oro en el Mercurio Azufrado, es el "Antimonio".
Se iría fijando el oro en los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, a medida que vayamos eliminando los "agregados psíquicos", es decir: el "Mercurio Seco" y el "Azufre Arsenicado" o "Azufre Venenoso", o "Fuego Infernal". Y así es como los Cuerpos tienen que tornarse en Vehículos de Oro.
Cuando el Cuerpo Astral, por ejemplo, se ha convertido en un vehículo todo de oro puro, de la mejor calidad, se lo devora la Serpiente, se lo traga la Kundalini. Cuando el Cuerpo Mental ha sido convertido en un vehículo de oro precioso, se lo traga la Serpiente. Cuando el Causal ha sido convertido en un vehículo de oro, se lo traga la Serpiente.
Es necesario que los Vehículos sean devorados por la Serpiente; hasta el Buddhi debe tragárselo la Serpiente, y también el Atman. Como dicen los Mayas en el famoso libro que se llama "EL CHILAM BALAM DE CHUMAYEL": "Necesitamos ser tragados por la Serpiente ...".
En Yucatán encontré (en uno de los Templos de Yucatán) dos Serpientes de piedra, muy hermosas. También encontré una Serpiente de piedra (en un Templo), enorme, gigantesca, dentro de cuyas fauces aparecía un hombre que la Serpiente se lo estaba tragando. Eso viene a confirmar lo que se dice en el
"CHILAM BALAM DE CHUMAYEL".
Los Teósofos nos hablan de la Kundalini-Shakti, y Mister Leadbeter escribió, por allá, pues, sobre los "Chacras", sobre la Kundalini y todo eso. Pero no basta sólo despertar la Kundalini, es decir, la Serpiente; eso no es suficiente. No se quiere decir que por el hecho de haber despertado la Serpiente, un hombre tiene derecho a gozar del poder de los "Chacras". No, para poder gozar del poder de los "Chacras" hay que haber sido devorado por la serpiente (una cosa es despertar la Kundalini y desarrollarla, y otra cosa es ser devorado por ella).
WOTAN, por ejemplo, un gran Iniciado antiguo, se lee en una narración que "él estuvo en la Mansión de las Serpientes"; que "él entró por un orificio de la Tierra, que había hacia el centro de la Tierra". Y dice WOTAN: "Y yo pude entrar por el Pasaje de las Serpientes, porque yo soy una Serpiente ...".
Necesita convertirse, uno, en Serpiente. El Conde Saint Germain. alguna vez, dejó un papelito por ahí, abandonado. Alguien se acercó y leyó. Decía: "Hace tantos miles de años (no recuerdo en estos momentos cuantos puso), estoy establecido en Isis". Entonces se entiende que había sido devorado por la Serpiente, que era una Serpiente.

El Noviazgo, el matrimonio la convivencia




En nombre de la verdad he de decirles que el Amor comienza con un destello de simpatía, se substancializa con la fuerza del cariño y se sintetiza en adoración. ¡Amar, cuán grande es amar, solamente las grandes almas pueden y saben amar! Para que haya Amor, se necesita que haya afinidad de pensamientos, afinidad de sentimientos, y preocupaciones y pensamientos idénticos.

El beso viene a ser la consagración mística de dos almas, ávidas de expresar lo que internamente viven; el acto sexual viene a ser la consubstancialización del Amor en el realismo psico-fisiológico de nuestra naturaleza.
Un matrimonio perfecto es la unión de dos seres: uno que ama más, y otro que ama mejor. El Amor es la mejor religión asequible.

Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, dijo: "te doy Amor, en el cual está contenido todo el sumum de la sabiduría".
¡Cuán noble es el ser amado, cuán noble es la mujer, cuando en verdad están unidos por el vínculo del Amor! Una pareja de enamorados se torna mística, caritativa, servicial. Si todos los seres humanos viviesen enamorados, reinaría sobre la faz de la Tierra la felicidad, la paz, la armonía, la perfección.

Ciertamente, un pañuelito, una fotografía, un retrato, provocan en el enamorado, estados de éxtasis inefables; en tales momentos se siente comulgar con su amada, aunque se encuentre demasiado distante. Así es eso que se llama Amor.

En Estados Unidos, y también en Europa, existe una orden denominada la "orden del cisne". Los afiliados a esta orden estudian y analizan, en forma profunda, todos los procesos científicos relacionados con el Amor.
Cuando la pareja está en realidad enamorada, de verdad, se producen dentro del organismo transformaciones maravillosas. El Amor es una efusión o una emanación energética que brota desde lo más hondo de la Conciencia; esas radiaciones del Amor estimulan a las glándulas endocrinas de todo el organismo, y ellas producen millonadas de hormonas que invaden los canales sanguíneos, llenándolos de extraordinaria vitalidad. "Hormona" viene de una palabra griega que significa "ansia de ser", "fuerza de ser". ¡Cuán pequeña es una hormona, pero cuán grandes poderes tiene para revitalizar el organismo humano! En realidad de verdad, uno se asombra al ver a un anciano decrépito cuando se enamora; entonces sus glándulas endocrinas producen hormonas suficientes como para revitalizarlo y rejuvenecerlo totalmente.
¡Amar, cuán grande es amar; solamente las grandes almas pueden y saben amar...! El Amor, en sí mismo, es una fuerza cósmica, una fuerza universal que palpita en cada átomo, como palpita en cada Sol.
Las estrellas también saben amar. Observemos las noches deliciosas de plenilunio: ellas se acercan entre sí, y a veces se fusionan e integran totalmente. "¡Una colisión de mundos!" Exclaman los astrónomos; más en realidad de verdad lo que ha sucedido es que dos mundos se han integrado por los lazos del Amor.
Los planetas de nuestro Sistema Solar giran alrededor del Sol, atraídos incesantemente por esa fuerza maravillosa del Amor. Observemos el centelleo de los mundos en el firmamento estrellado; comulga, tal centelleo luminoso, las ondas de luz, las radiaciones, con el suspiro de la flor. Hay Amor entre las estrellas y la rosa, que lanza al aire su perfume delicioso. El Amor en sí mismo es profundamente divino, terriblemente divino.
En los tiempos antiguos, siempre se rendía culto al Amor, a la mujer; no hay duda de que la mujer es el pensamiento más bello del Creador, hecho carne, sangre y vida. Realmente, la mujer ha nacido para una sagrada misión, cual es la de traer hijos a este mundo, la de multiplicar la especie. La maternidad en sí misma es grandiosa; en el México antiguo hubo siempre una divinidad consagrada, precisamente, a aquellas mujeres que morían durante el parto; se decía que "ellas continuaban, en la región de los muertos, con sus criaturas en brazos"; se afirmaba, en forma enfática, que "después de cierto tiempo ingresaban al Tlalokan, el paraíso de Tlalok". Realmente, siempre en el México azteca se le rendía culto a la mujer, al Amor, a la maternidad; por eso las mujeres que morían de parto, eran consideradas entre las gentes de Anawak como unas verdaderas mártires que entregaban su vida en nombre de una gran causa.
Amar es algo inefable, divino; amar es un fenómeno cósmico extraordinario, en el rincón del Amor solo reina la dicha. Cuando una pareja está unida en la cópula sexual, con lazos de verdadero Amor, las fuerzas más divinas de la naturaleza le rodean -esas fuerzas crearon el Cosmos, esas fuerzas han venido nuevamente, para volver a crear-, en esos momentos, el hombre y la mujer son verdaderos dioses, en el sentido más completo de la palabra, pueden crear como dioses, ¡he ahí lo grandioso que es el Amor! Son extraordinarias las fuerzas que rodean a la pareja durante el acto sexual, en la cámara nupcial. El ser humano podría retener esas fuerzas extraordinarias si no las malgastara en el holocausto del placer animal que a nada conduce, si en verdad respetara la fuerza maravillosa del Amor.
El hombre es la fuerza expansiva de toda Creación; la mujer es la fuerza receptiva y formal de cualquier Creación. El hombre es como el huracán; la mujer es como el nido delicioso de las palomas en los templos, o en las torres sagradas. El hombre, en sí mismo, tiene la capacidad para luchar; la mujer, en sí misma, tiene la capacidad para sacrificarse. El hombre, en sí mismo, tiene la inteligencia que se necesita para vivir; la mujer tiene la ternura que el hombre necesita cuando regresa diariamente de su trabajo.
Así que, entonces, hombre y mujer son las dos columnas del templo. Esas dos columnas no deben estar demasiado lejos ni demasiado cerca, debe haber un espacio para que la luz pase por medio de ellas.
El acto sexual es un sacramento; así lo comprendieron los pueblos antiguos. Hubo templos dedicados al Amor; recordemos al templo de Venus, en la Roma augusta de los césares; recordemos nosotros a los templos de la antigua Caldea, recordemos nosotros a los templos sagrados de la India, donde se rendía culto a eso que se llama "Amor".
En la Lemuria, otrora situada en el continente "Mú", en el océano Pacífico, también se le rendía culto al Amor. Hubo en realidad de verdad, en el continente "Mú", dos procesos sexuales o dos formas de reproducción. A mediados de la Lemuria, la raza humana era conducida por los Kumarats hasta ciertos templos donde se les instruía sobre el sacramento sagrado del sexo; entonces nadie se atrevía a realizar la cópula sagrada fuera del templo. Sólo en determinadas épocas, repito, la raza humana era conducida por los Kumarats hacia los templos sagrados. Se realizaban largos viajes, en determinadas fases de la Luna, todo con el propósito de reproducir la especie.
Aun todavía, como recuerdo de aquello, como una reminiscencia, han quedado los viajes de "luna de miel", allí tienen su origen, y es bastante antiquísimo. En los patios empedrados de los templos sagrados, en el continente Lemur, bajo la dirección de los sabios Kumarats, hombres y mujeres se unían para crear y volver nuevamente a crear; entonces el acto sexual era sacratísimo, no existía la morbosidad como en nuestros días, pues la gente no había entrado en el proceso involutivo, descendente, de la degeneración sexual.
(...)
Brown Squard demostró que muchas enfermedades nerviosas y del cerebro, podrían desaparecer si se evitara, durante la cópula química, precisamente eso que se llama "orgasmo", en fisiología, o "espasmo". Naturalmente, Brown Squard fue muy criticado, se le consideró "inmoral", pero no hay duda de que se acercó a un gran secreto, al secreto lemúrico. Los lemures, debido precisamente a su formación religiosa y a su cópula química especial, gozaron de facultades que los seres humanos de esta época desconocen; los lemures podían ver perfectamente las dimensiones superiores de la Naturaleza y del Cosmos; hoy en día los seres humanos no ven la Tierra tal cual es, sino como aparentemente es.
(...)
Así que en el Amor hay un secreto, y este me parece que ha sido muy bien estudiado por Sigmund Freud -la sublimación, digo, de la Energía Creadora, mirar el sexo con profundo respeto-. Obviamente, el hombre y la mujer son como dos partes de un mismo Ser, el hombre salió del Edén acompañado de su esposa, y debe regresar al Edén con su misma esposa. Con otras palabras diríamos: el hombre salió del Edén por las puertas del sexo, y solamente por esa puerta puede retornar al Edén -el Edén es el mismo Sexo-.
¡Qué ingentes poderes se despertarían si la humanidad aceptara el sistema de la "Comunidad Oneida", o el de Brown Squard, o el de Krumm Heller, sistemas fundamentados en las viejas tradiciones de la Lemuria! Esto es algo que los médicos, los hombres de ciencia podrían investigar. Yo me limito, sencillamente, a pensar que de la transmutación y sublimación de la Energía Creadora, deviene una transformación psicológica-fisiológica-biológica radical. El Super-Hombre de Nietzche podría lograrse mediante la transmutación de la libido sexual, empero lo principal es saber Amar; sin Amor no es posible realizar todos estos prodigios.
(...)
Observen ustedes que siempre al lado de los grandes hombres, aparecen las grandes mujeres: frente al Buddha Gautama, está Yodishava, su bella esposa y discípula; junto al divino Rabí de Galilea, aparece María Magdalena. Obviamente, no sería posible para los grandes hombres, realizar gigantescas labores como aquellas que han permitido cambiar el curso de la historia, si no estuviesen acompañados a su vez por alguna mujer.

El hombre y la mujer, en realidad de verdad, repito, son dos aspectos de un mismo ser, eso es claro. El Amor, en sí mismo, deviene de lo ignoto de nuestro Ser; quiero decir en forma enfática, que dentro de nosotros mismos, allá en las profundidades más íntimas, poseemos nuestro Ser; éste reviste características trascendentales de eternidad, éste es lo Divinal en nosotros. El Amor, digo, es la fuerza que emana de ese prototipo divinal, existente en lo hondo de nuestra Conciencia, es un tipo de energía capaz de realizar verdaderos prodigios.

Valentín y los "valentinianos", tuvieron su escuela. Fue una escuela gnóstica donde se estudiaron los Misterios del Sexo, donde se analizaron cuidadosamente. Valentín y los "valentinianos" conocieron, en realidad de verdad, el secreto lemúrico: sublimaron la Energía Creadora y lograron el desarrollo de ciertas posibilidades psíquicas que se hallan latentes en la raza humana. Se nos ha dicho que Valentín fue un gran Iluminado, un gran Maestro en el sentido más completo de la palabra.

El Amor, en sí mismo, es algo divino. Miremos nosotros al cisne; el cisne Kala Hamsa es el símbolo del Amor: él vuela sobre las aguas del lago de la vida; un par de cisnes, en algún lago, ¡cuán bello es! Cuando uno de la pareja muere, el otro sucumbe de tristeza, y es que el Amor se alimenta con Amor. Pero hay que saber amar, desgraciadamente, el ser humano no sabe amar.

Muchas veces, el hombre trata muy mal a la mujer en su primera noche de bodas. No quiere él comprender que la virginidad es sagrada, y que hay que saberla respetar; podría decirse que viola a su propia mujer, no quiere entender que hay que saber tratar a la mujer con sabiduría, que hay que saber llevarla por el camino del Amor.

En la vida cotidiana, riñen muchas veces hombre y mujer, riñen por cuestiones insignificantes; el hombre dice una cosa, la mujer otra. A veces sucede que una palabrita es suficiente para que uno de la pareja reaccione: no quiere controlarse a sí mismo, no quiere comprender que el gimnasio psicológico de la vida en el hogar, es la mejor oportunidad para descubrirnos, para auto-descubrirnos. Es en el hogar donde venimos a descubrir nuestros defectos de tipo psicológico. Si nos hieren, ¿por qué nos hieren? ¿Será que tenemos celos, será que nos han herido el amor propio, será que nos han herido el orgullo, o la vanidad, o qué? Cuando uno descubre que tiene un defecto psicológico, tiene también la oportunidad de desintegrarlo, de reducirlo a polvareda cósmica. Eliminando nuestros, errores nuestros defectos, un día de esos tantos podremos lograr el despertar de la Conciencia.

Desgraciadamente, las gentes no quieren eliminar sus defectos, dicen: "yo soy iracundo, ese es mi modo de ser". Otro dice: "Bueno, yo soy celoso, así soy, ¿y qué?" El de más allá exclama: "yo soy lujurioso, me gustan las mujeres; así soy, así nací, ¿y qué?" Con ese modo de pensar, con ese modo de sentir, no es posible lograr una transformación verdadera.

Muchos se quejan de sus mujeres: que son irascibles, que son celosas. Desean conseguirse otra mujer que sea un paraíso, que sea un ángel bajado de las estrellas, etc. No quieren entender que el hogar es un gimnasio psicológico extraordinario, y que es allí donde podemos auto-descubrir todos nuestros errores, y que si lo logramos, conseguiremos el despertar de la Conciencia.

Hay que saber amar, digo; en la casa debe reinar siempre la comprensión entre hombre y mujer, no debe esperar el hombre que la mujer sea perfecta; tampoco la mujer debe esperar que el hombre sea un "príncipe azul". Hay que aceptar las cosas como son, y tener la casa como una escuela donde podemos auto-descubrirnos. A medida que nosotros vayamos eliminando tantos y tantos defectos psicológicos que tenemos, la felicidad del hogar irá aumentando, y si un día nos tocó sufrir mucho, después ese hogar se convertirá en un paraíso.

Los celos, por ejemplo, es algo que daña el hogar; el celoso "hace de una pulga un caballo". Si una mujer mira por allí a alguien, ya está sufriendo, ya le parece que tiene relaciones con otro hombre, etc. -errores de su mente, pero que él los toma como realidad-. La mujer celosa es lo mismo: hace sufrir al varón, no puede este mirar a ninguna mujer, porque ya está sufriendo y formando terribles escándalos dentro de la casa. Por ese camino de los celos, se sufre demasiado.

Si uno en verdad investigara cuidadosamente el origen de los celos, descubriría que ellos se deben precisamente al temor. Se teme perder lo que más se ama: la mujer teme perder al hombre, el hombre teme perder a la mujer. Cree la mujer que el hombre se va con otra, teme el hombre que la mujer se va con otro, y claro, vienen los sufrimientos y los dolores; mas si nosotros eliminamos el temor, los celos desaparecen. ¿Cómo podríamos nosotros eliminar el temor de perder al ser amado? Unicamente mediante la reflexión, mediante la meditación. Pensemos que en realidad de verdad, nosotros no venimos a este mundo acompañados del ser humano, que solamente nos recibió el doctor partero o la partera, que tampoco trajimos al mundo dinero ni bienes materiales, y es claro que a la hora de la muerte, tampoco nos vamos a ir acompañados. La mujer o el hombre, alguno habrá de quedarse aquí, mientras el otro parte para la Eternidad. Así que, la muerte nos separa desde el punto de vista físico, por eso dicen los sacerdotes: "os declaro marido y mujer, hasta que la muerte los separe".
En realidad de verdad, tarde o temprano llega la muerte, así es que, si nosotros al morir no nos llevamos para la Eternidad ni un alfiler, ni una moneda, nada de lo que tenemos, tampoco nos podríamos llevar al ser amado con cuerpo y todo. Entonces, ¿por qué tememos? Debemos aceptar las cosas como son, no debemos tener apegos materiales ni personales, porque el momento del desapego suele ser terrible. Uno sufre porque se apega a algo, ya sea una persona, ya sea alguna cosa; siempre se sufre, y por eso no debemos tener apegos de ninguna especie, ni temer porque tengamos que perder algo.
Lo más grave que podría suceder a un hombre es que lo llevaran al paredón de fusilamiento, ¿y qué? Para morir nacimos, ¿entonces qué? Tarde o temprano tenemos que morir, y aquellos que quieren mucho a su dinero, que están apegados a su fortuna, tarde o temprano habrán de perderla. ¿Por qué entonces habrían de temer, si eso es lo más natural? Así también, ¿por qué habríamos de temer la pérdida del ser amado? Cuando uno comprende que todo en la vida tiene un principio y un fin, el temor desaparece -hasta el temor de perder al ser amado-, y cuando tal temor desaparece, entonces los celos desaparecen para siempre, ya no existen, no pueden, no deben existir, puesto que no hay temor.
Otro factor de discordia entre las parejas, en los hogares, es la ira. El hombre dice una frase iracunda, la mujer responde "con dos piedras en la mano", y al fin terminan en una batalla de platos y vasos rotos, etc. ¡Esa es la cruda realidad de los hechos! Si se eliminara el demonio de la ira, reinaría la paz en los hogares, no habría dolor; pero me digo y les digo a ustedes: ¿por qué tiene que haber ira dentro de nosotros, por qué somos así? ¿De manera que no es posible que cambiemos? ¡Sí es posible! Yo me propuse cambiar y cambié; yo fui iracundo, también conocí el proceso de la ira, pero me propuse eliminarla y la eliminé, claro, hube de pasar por ciertos sacrificios.

(...)
Así pues, eso de que "yo soy así", no tiene ningún valor: si "uno es así", puede cambiar, y si uno cambia, se beneficia a sí mismo y beneficia a los demás, a sus semejantes. Hay que aprender a cambiar, a eliminar nuestros errores, esto es posible reflexionando un poco.
¡Qué dichosas serían las parejas si supieran amar de verdad! Si el hombre nunca tuviera ira, si la mujer jamás tuviera ira, entiendo que la "luna de miel" se puede conservar. Desgraciadamente, los seres humanos, aquellos que se casan, están empeñados en acabar con lo más bello que hay en la "luna de miel". Si se quiere conservar la "luna de miel", hay que eliminar la ira, hay que eliminar los celos, hay que eliminar el egoísmo. Debemos volvernos comprensivos, aprender a dispensar al ser amado en todos sus errores. Nadie nace perfecto; el hombre debe saber que la mujer tiene sus defectos, la mujer debe comprender que el hombre tiene los suyos. Mutuamente deben dispensarse sus defectos de tipo psicológico. Si así proceden, conservarían la "luna de miel".
Entre los antiguos pueblos de Anawak, fue Xochipilli el dios del canto, del Amor y de la belleza; Xochipilli nos enseña a conservar las delicias indiscutibles de la "luna de miel". ¡Es lástima que la gente no comprenda la doctrina de Xochipilli!
Es posible conservar la "luna de miel" cuando se aprende a dispensar los errores del ser amado, más si no se saben dispensar los errores la "luna de miel" se pierde.
Cuando una pareja se casa, debería entender mejor la psicología. Por lo común, uno de la pareja comienza por herir al otro; el otro reacciona y se forma un conflicto, al fin ese conflicto pasa, los dos se reconcilian, todo continúa aparentemente igual, en paz, más no hay tal: el resentimiento queda. Otro día hay otro conflicto, se disputan marido y mujer por cualquier tontería -tal vez por los celos, o en fin, por cualquier cosa-. Resultado: pasa el conflicto y el resentimiento va aumentando, la "luna de miel" se va acabando, y por último no hay tal "luna de miel", se acabó, lo que hay es resentimiento de lado y lado, y si no se divorcian, si continúan unidos, ya lo hacen por un deber, o simplemente por pasión animal, y eso es todo.
Muchos matrimonios ya no tienen nada que ver con el Amor. El Amor de hoy en día huele a gasolina, a celuloide, a cuentas de banco y a resentimiento.
(...)
Hay que empezar por el hogar, hay que empezar por ser buen dueño de casa. El hombre que no sabe ser buen dueño de casa, que no sabe vivir en su casa con su mujer y con sus hijos, tampoco sabe vivir con la sociedad. Desgraciadamente, muchos quieren ser ciudadanos perfectos, y aparecen como tales ante el veredicto solemne de la conciencia pública, más en su casa no saben vivir.
He podido observar algunas organizaciones; conozco un señor que malbarata mucho sus dineros, los derrocha. Total que siempre está debiendo la renta, y esto es muy grave. Cuando llega a tener, malgasta los dineros, su mujer pasa mucha hambre muchas necesidades, sus hijos sufren lo indecible; alguna vez se les ha puesto "de patitas en la calle" -por falta de pago, claro está-. Se le nombró, en alguna ocasión, director de una escuela filosófica; al poco tiempo sucedió que en esa escuela no había quien pagara la renta. Se debían varios meses de renta del edificio -¿teléfono? Nadie pagaba el teléfono-. Conclusión: iba tal organización por el camino del fracaso, ¿por qué? Porque aquel buen señor no sabía vivir en su casa, mucho menos podía dirigir una organización.

Quien quiera ser en realidad de verdad un buen jefe de alguna organización, sea ésta una empresa, sea ésta una escuela, debe empezar por aprender a ser buen dueño de casa. Hay muchos que dicen: "Bueno, a mí lo que me interesa es la ciencia, el arte, la filosofía, etc. Eso de la casa y de las rentas, no tiene para mí la menor importancia", y trata a su pobre mujer "a patadas". Conclusión: resultan un fracaso en las diversas organizaciones donde trabajan, ya sean maestros de escuela, etc. Quien no sabe ser buen dueño de casa, tampoco puede ser ciudadano útil a la sociedad y a sus semejantes. Hay que aprender a vivir, a saber vivir con verdadera inteligencia y gran comprensión.

Unos se afanan por casarse, y eso es muy grave, sobre todo las pobres mujeres. Las he conocido, ya llegando a la madurez, en vísperas de perder la floreciente juventud, cuando "ya el tren está para dejarlas". ¡Cuánto sufren, viendo a ver a quien cazan; de ninguna manera están dispuestas a "quedarse para vestir santos"! Ellos dicen: "entre quedarse una para vestir santos, o resolverse a desnudar borrachos, será preferible lo segundo", y hasta cierto punto tienen razón las pobrecitas. Pero se afanan demasiado, y al fin tratan de conquistar por ahí al que puedan; "como puedan", "hacen la luchita" para lograrlo. Y logran casarse algunas veces, pero el fracaso es inevitable, porque hay un viejo dicho que reza: "matrimonio y mortaja, del cielo baja".

Hay una ley que muchos aceptarán y otros no. Yo sí la acepto, y los que quieran aceptarla, que la acepten. Es la ley del destino. Pienso que para cada mujer hay un varón, pienso que para cada hombre hay una mujer; entonces será mejor que ellas aguarden al hombre que les habrá de tocar. Si no les toca un hombre, pues "ni modo", a conformarse, a resignarse y resolverse a "vestir santos". Más si le toca, pues maravilloso, no tendrán que resolverse a "desnudar borrachos".

En realidad de verdad, sería preferible para una mujer quedarse soltera, que fracasar. Cuando se quiere forzar el paso, cuando quieren casarse "a la brava", "a la malagueña" -como reza el dicho-, el resultado es el fracaso; esa es la cruda realidad de nuestros días. Hay algunas mujeres que intentan agarrar al hombre por su lado sexual; dicen: "Bueno, me entrego a este hombre, y tal vez así logre que él se case conmigo". El hombre le trae el firmamento, las estrellas, los palacios de oro de "las mil y una noche", se los pone a sus pies, y ella se entrega. ¿Qué sucede? ¡Queda embarazada! ¿Y el hombre qué? Jamás vuelve a saber de tal hombre. Vean ustedes en cuantos errores caen algunas mujeres, que quieren precipitar el matrimonio "a la brava". Eso es falta de fe en el destino, en Dios, o como ustedes quieran denominarlo, más vale que las mujeres sepan aguardar un poco.

Algunos hombres también cometen el error de querer precipitar su matrimonio, y el resultado suele ser bastante grave. Casarse uno con una mujer que no le corresponde, de acuerdo con la ley del destino implica fracaso, eso es obvio.
(...)
Hay que ser pues, mesurados. El matrimonio lo considero yo como algo muy serio, muy grave. En realidad, de verdad, hay tres acontecimientos muy grandes en la vida: primero, el nacimiento; segundo, el matrimonio y tercero, la muerte. Son los tres acontecimientos más importantes de la existencia, así pues, piensen ustedes en lo que significa el matrimonio.
No debemos casarnos con una mujer que no nos pertenezca en Espíritu, nuestra amada debe ser espiritual en el fondo. ¿Qué haría el varón casándose con una mujer calculadora, interesada, celosa? Pues fracasaría lamentablemente. ¿O qué haría la mujer, casándose con un varón enamorador, con un varón de mala conducta, con un varón que en su casa siempre fue mal hijo, mal hermano y que en la calle ha demostrado siempre ser mal amigo? El que es mal hijo, el que es mal hermano, el que es mal amigo, no puede en modo alguno ser buen esposo, ¡eso es obvio!
Miradas todas estas cosas desde diversos ángulos, comprenderemos lo delicado que es, precisamente, el matrimonio y el Amor. Lo interesante es entenderlo, y actuar de acuerdo con nuestra comprensión creadora.